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LA VIDA ES LO QUE TU TOCAS..

«Tu vives siempre en tus actos

con la punta de los dedos

pulsas el mundo, le arrancas

auroras, triunfos, colores

alegrías: es tu música

La vida es lo que tu tocas»

Pedro Salinas

¿CÓMO NOS RELACIONAMOS CON NUESTRO CUERPO?

El cuerpo es nuestra casa, contenedor de emociones, donde damos espacio a lo que sentimos, es el instrumento con el que damos acción a nuestros deseos, con lo que nos relacionamos, con el mundo y con los demás, a través de la piel nos llegan los impulsos y las sensaciones.

Es la carne , la materia que acoge nuestro corazón, nuestras ideas y nuestra alma espiritual.

Es el medio que poseemos en nuestra vida, para vivir lo que nos toque vivir, para vivenciar tanto alegrías como tristezas, para recibir los sucesos más preciados y liberadores, y también para acoger los momentos más difíciles y dolorosos de nuestro proceso vital.

Pase lo que pase, todo se procesa en el cuerpo, recibimos y damos, contenemos y expresamos a través de él, es nuestra más preciado hogar.

Creo, en mi experiencia personal y profesional, que a veces se nos olvida ésta percepción, y tendemos a tratar nuestros cuerpos de forma poca amorosa, esto es: los atiborramos de comida costosa de digerir, le exigimos pertenecer a patrones físicos idealizados de belleza, ignoramos el ponerle límites a nuestro sentir y nos dejamos tocar por lo que no nos conviene, le ponemos ropa ceñida para que no pueda respirar..y así algunas otras cosas más, que apuntan hacia un olvido y un descuido de nuestra casa.

Otras veces, debido a sucesos con dolor y traúmaticos, a nivel emocional y/o físicos, que han ocurrido a lo largo de nuestra vida, – en el momento en que ocurrió carecíamos de los recursos, habilidades y capacidades necesarias para enfrentarnos – se produce una desconexión de nuestro sentir, de nuestra escucha interna, al fin y al cabo de nuestro ser más íntimo. Como mecanismo de defensa para alejarnos del dolor, nos desconectamos también de la fuente de donde viene ese sentir: EL CUERPO.

Como expresa, Jennifer Frank Tantia, Danza Terapeuta y Psicoterapeuta americana, perteneciente a la ADMTA, en su exposición sobre el poder de la Danza Y el Movimiento en el tratamiento de estados de ansiedad, la evitación de lo corporal, es una de las consecuencias de haber pasado por un suceso que implicaba un sentir doloroso y triste.

En mi experiencia de vida, como cualquier ser, he vivido algunas cosas que de alguna forma me llevaron a ésa desconexión. Sin embargo, en los últimos años , he tenido también la oportunidad y la suerte de volver a conectar con mi cuerpo, y de alguna forma recuperar mi hogar, y volver a tener un espacio y un lugar para sentir, tomar conciencia, pensar, imaginar y sobre todo curar mis heridas.

Un proceso largo, de poco a poco, con aproximaciones sucesivas, con mucho amor, respeto, voluntad , confianza y apoyo. Esto último, el apoyo de otras personas y el amor incondicional han sido claves, y ésto me ha llegado a través del arte del contacto: El SHIATSU MOVIMIENTO, por una parte y la PSICOTERAPIA GESTALT por otra.

SHIATSU– El contacto de otras manos, sentir su calor, su escucha y su soporte, sin juzgar me han ayudado mucho a re-conectar con mi parte de Tierra y con mi peso, mi cuerpo y mi sentir, mi potencial y a experimentar básicamente mi existir, nada más y nada menos. Escuela de Shiatsu y Movimiento de Barcelona, fué el lugar más importante donde pude vivenciar todo ésto.

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Otro lugar esencial para nombrar, es la Psicoterapia Gestalt, que me recuerda el » estar y recogerme en mi sentir», el ser yo, sin tener que ser «ésto o aquello», donde puedo conectar con mi esencia y mi valor. Y sobre todo, poner conciencia, luz y comprensión donde antes había oscuridad, desconfianza y miedo.

Una psicoterapia CON-TACTO y corazón, donde me han acompañado y apoyado mucha gente, y con una mano especial de la gran persona y mejor psicoterapeuta, Andrés Higuero, que me ayuda a recuperar ése lugar sagrado donde escucharme, y a amar y valorar lo que soy, con una visión vitalista y humana de la psicoterapia. Aula La Montera

Es por eso, que en ésta reflexión me coloco en postura de agradecimiento, y de reconocimiento, a éstas Técnicas que tocan alma y cuerpo, cuerpo y alma. Y también UNA INVITACIÓN a poner la mirada en nuestra parte corporal, a adentrarnos en herramientas, como son la Gestalt y el Shiatsu y que podamos aprovechar su poder sanador, a través del CUERPO.

Allí donde hubo dolor poner conciencia, MANOS y AMOR, con TACTO y con CORAZÓN.

LA VIDA ES LO QUE TÚ TOCAS….TU VIVES SIEMPRE EN TUS ACTOS

COMO UNA OLA

La cualidad del agua es el fluir, el impulso, el empuje, la vida que surge sin planear, espontaneidad

renovación y vida.

¡UN PASO ADELANTE ….IMPLICA A VECES UN ADIOS A ALGO QUE DEJAMOS ATRÁS, quedarnos en el pasado nos paraliza..

PODEMOS ELEGIR Y CAMBIAR EL CURSO DE NUESTRAS VIDAS CON FUERZA, VALENTIA Y CORAZÓN

Si nos quedamos  en la libertad de elegir como concepto, estado utópico o deseo, y se nos olvida que realmente tenemos la capacidad y la oportunidad, en cada instante de decir SI o NO, nos estamos perdiendo la oportunidad de  decidir y tomar responsabilidad y partido en nuestras vidas.

Por sentimientos de culpa, de dejadez hacia el propio ser y sentir, y /o por sensación de obligatoriedad o deber, en la mayoría de los casos,  nos quedamos junto a personas, situaciones y estados que no nos hacen bien, y que muy, muy en el fondo de nuestra alma, sabemos que no están en nuestro camino.

Nos las/los echamos a la espalda y dejamos de sentir el gran lastre que supone en nuestro caminar, que lo enlentece y lo obstaculiza, y que nos impide seguir el curso vital personal.

A veces, muchas veces es necesario LIMPIAR, SOLTAR, DEJAR SIN TEMOR  LO QUE  YA NO NOS SIRVE y abrirnos a lo novedoso, a lo que la vida nos trae, en su constante ir y venir, como las olas del MAR, como el MAR. Y decir ADIOS, con amor y con el corazón abierto para recoger los sentimientos que vengan, en ésa despedida.

La renovación es necesaria en el proceso de la vida, los árboles y ramas caídas, enriquecen el suelo, sobre el que luego sustentará a nuevas raíces. La vida es cambio, movimiento, apertura y espontaneidad.

Agarrarnos a lo que nos hace daño, por miedo a sentir VACÍO, nos aleja de poder  vivir lo nuevo que la vida nos ofrece…

En éste tiempo de calor, de verano ardiente, invito a dejarnos renovar, refrescar y limpiar nuestro cuerpo y también nuestro ser, dejar que esos baños en el río, en el mar, en lagos, rejuvenezcan y depuren no sólo nuestra piel, sino que lo dejemos calar hasta los huesos y limpie y renueve también nuestra alma.

En éste tiempo de calor, de verano ardiente, invito a dejarnos renovar, refrescar y limpiar nuestro cuerpo y también nuestro ser, dejar que esos baños en el río, en el mar, en lagos, rejuvenezcan y depuren no sólo nuestra piel, sino que lo dejemos calar hasta los huesos y limpie y renueve también nuestra alma.

Y al contemplar también las olas del mar, o el fluir de la corriente de un río, tengamos presente esa fuerza del agua de empujar e ir hacia delante, con impulso, brío y decisión. Darnos cuenta que  es el fluir de la vida que no para, si dejamos de empujar, si dejamos de contenerlo, la vida fluye.

MOMENTOS PARA LIMPIAR, DEJARSE DEPURAR Y SOLTAR

ESPACIOS PARA SENTIR LA FUERZA  DEL MOVIMIENTO DEL FLUIR DEL RÍO Y DEL MAR

¿COMO RECONOCEMOS LA EMOCIÓN EN EL MOVIMIENTO DEL CUERPO?

Hay momentos en los que notamos que estamos más cabizbajos, y nuestra cabeza tiende a inclinarse hacia delante, otros momentos más contentos, sonreímos más y estamos por ejemplo más activo/as y receptivos a los demás y nuestro cuerpo se muestra más expansivo..

¿Existen realmente componentes o formas de movernos que tienen que ver con una determinada emoción?

En un estudio reciente de la Universidad de Haifa, en Israel, que me ha parecido muy interesante el leerlo, y sobre cuyos hallazgos, se basa esta reflexión, concluyen que sí, que hay rasgos en el movimiento del cuerpo que independientemente del contexto en el que se producen y sin signos faciales que las acompañen tendemos a asociarlos con diferentes emociones.

Añaden además, que es una respuesta cerebral y que es independiente de la cultura y del nivel de estudio.

También llegan a la conclusión, que hay ciertas posturas que están más asociadas con una determinada emoción que otras:

En el sentimiento de TRISTEZA, la más común es INCLINAR LA CABEZA HACIA ABAJO.

EN la ALEGRIA y la FELICIDAD, son movimientos de EXPANSIÓN Y rítmicos

En el MIEDO, son posturas que tienden a retraerse HACIA DETRÁS O moverse hacia detrás

En la RABIA y el enfado, suelen ser movimientos BRUSCOS, REPENTINOS Y CON FUERZA, y dirigidos HACIA DELANTE.

Os invito, a OBSERVARNOS…a poner una mirada en nuestro cuerpo y ver si hay ciertas posturas que están más en nuestro rango de movimiento éstos días..

Sería un  modo de  poner luz y conciencia sobre cómo nos sentimos e identificar nuestro estado de ánimo, en el momento presente.

¿ Estoy éstos días más cómodo/a con la cabeza hacia abajo?..o sin embargo me  siento abierto/a a los demás y noto mi pecho abierto y expandido y me sale el dar un abrazo de forma espontánea?… Estos pueden ser ejemplos, de pequeños momentos de parar y observar..de enriquecernos y saber un poquito más de cómo estamos en nuestra vida, ante el mundo, con lo que nos esté pasando…

Y para terminar ésta frase tan inspiradora que espero nos llegue a todos/as…

“Si eres un cuerpo vivo,

nadie puede decirte cómo has de sentir el mundo.

Y nadie puede decirte qué es la verdad,

pues tú mismo la sentirás.

El cuerpo no miente.

Stanley Keleman

La Danza y el Movimiento en la Psicoterapia Humanista Gestáltica.

uniendo tierra y cielo

Es sabido , desde tiempos muy tempranos, el poder curativo de la Danza, en sus aspectos tanto físicos, como sociales y también de conexión con lo divino o espiritual.

Cuando damos movimiento a nuestro cuerpo, ya sea con música o en silencio, estamos también poniendo en movimiento emociones, ideas, pensamientos y sentimientos, que de alguna forma están en ese momento presentes. La Danza, tiene el poder de establecer un puente entre nuestra mente y nuestro cuerpo.

Hay momentos en los que podríamos tener la sensación de sentirnos divididos, entre lo que pensamos y lo que está pasando en nuestro cuerpo- como podría ser el caso de determinados estados de ansiedad -. En éstos estados, suele haber sensación de que la mente va muy deprisa, que nuestras ideas tienen un matiz negativo y una tendencia a centrarse en el futuro, más que un estar en el presente, por nombrar algunos de las vivencias más comunes . Además, casi de forma generalizada, hay una sensación de falta de control y de que nos sentimos arrastrados por esos pensamientos. A nivel corporal el corazón late más deprisa, la respiración es superficial , y en el cuerpo suele haber sensación de ahogo y de estar aprisionado/a.

Desde mi experiencia y mi sentir, cuando ponemos un foco de luz en lo corporal , abriendo una ventana al movimiento y a la danza,en un contexto de Psicoterapia y/o desarrollo personal, podrían ocurrir algunas cosas tales como que empezamos a soltar tensiones y rigidez, el cuerpo comienza a sentirse más blando y expandido, el respirar se lleva a cabo con más profundidad, y podemos quizás retomar el contacto de la tierra bajo los pies y percibir más claramente ritmos corporales ( tales como el latido del propio corazón acompasado con el baile) y algunas otras que tienen también que ver con la propia vivencia personal.

Además de todo ésto y muy importante, a mi entender, es que podemos recobrar el sentido de manejo y control sobre lo que nos está pasando- la danza da forma a nuestra vivencia, los pies y el resto del cuerpo ocupan el espacio y se mueven en cierta dirección, ésto es, de alguna forma cogemos el timón de éso que a nivel mental parecía, inmanejable, caótico y descontrolado, organizando nuestro movimiento en el espacio, a un ritmo determinado, en relación también con otros cuerpos y con una emoción que subyace en la danza.

Bailar, desde ésta perspectiva, podríamos decir, nos hace más autónomos, nos pone en contacto con nuestra fuerza interior y abre puertas de conciencia global: cuerpo-mente-corazón, de presencia.

En cualquier proceso de Psicoterapia con enfoque humanista, como es la Gestalt por ejemplo, se hace énfasis en que la persona a lo largo del proceso terapéutico vaya recobrando la confianza en su propia capacidad de gestionar sus emociones, y su forma de pensar, en definitiva de cómo vivenciar los episodios de su vida, desde el autoapoyo y el contacto con su conciencia y su brújula interior.

Es por ésta razón, principalmente, que tanto en mi experiencia personal como en el trabajo con clientes en consulta, creo en la capacidad de la Danza como recurso, para devolvernos éste sentido de agencia y poder personal, de ofrecernos la posibilidad preciada de ponernos en contacto con ésa conciencia única y personal, que unifica y que es testigo, observa, y dirige nuestro ser. Un sentido de agencia y poder personal, en contraposición a la sensación de pérdida de control y desasosiego que a veces ocurre cuando hay división entre mente y cuerpo y nos quedamos atrapados en nuestro pensamiento quedándose el cuerpo bloqueado y con una sensación de estancamiento de energía, bastante amplio y profundo.

Cuando nos entregamos a bailar, a acercarnos a nuestro cuerpo, recuperamos ese sostén interior, que tiene más que ver con lo instintivo, puro y esencial de nosotros mismos. Cuando esa energía mental, que aprisiona y nos produce ansiedad, se pone en movimiento, la mente empieza a calmarse y podemos hacernos dueños de ése estado, le damos un propósito, claridad y forma a nuestra mente.

El corazón, centro del movimiento, se deja llevar por lo instintivo, la mente se hace presente y se pone también al servicio. Cuerpo, mente , emoción y espíritu al unísono, bailan entre ellos, del caos al orden, en una danza sanadora y restauradora.

Así, absortos en acordes y ritmos que nos sostienen, podemos tal vez, recuperar nuestro centro, y volvernos a sentir conectados, entre nuestras partes y con los demás, con lo de fuera. De ésta forma también, estamos haciendo contacto con lo transpersonal, con lo que está fuera de nosotros y a lo que al recuperar la conexión, nos devuelve paz y un auténtico sentido del ser, de pertenencia, a uno mismo/a y al resto. Tendría más que ver con ése sentido de conexión que suele perderse cuando estamos ansiosos y fijados en una idea mental, futura, cuando nos separamos del presente, y sentimos más la anticipación que la propia experiencia del aquí y ahora, de lo presente.

Entonces la Danza y el Movimiento se convierten así en un puente sanador entre la mente y el cuerpo, una llave a la puerta de lo transpersonal, una apertura al corazón, en un contexto de Psicoterapia, holístico, creativo y de auto-realización.

TERAPIA CORPORAL: EL CUERPO,LA DANZA Y EL MOVIMIENTO EN PSICOTERAPIA

S

 “Si eres cuerpo vivo nadie puede decirte cómo has de sentir el mundo. Y nadie puede decirte qué es la verdad, pues tú mismo la sentirás. El cuerpo no miente” S. Keleman

El cuerpo es el contenedor de nuestras ideas, emociones y acciones, de nuestro espíritu. Es la parte carnal, donde habita nuestra alma. Somos cuerpo. Si ponemos una mirada atenta y un espacio para escuchar…el cuerpo nos habla, se expresa y nos revela mucho, cosas hasta entonces veladas, que estaban muy en la sombra…

Es por eso que creo muy importante incluir en cualquier terapia, el trabajo corporal, para que ésta sea integradora y holística. Una Terapia que nos ayude a conectar lo que sentimos, con lo que pensamos y con lo que hacemos. SOMOS UN TODO INTERCONECTADO

 Atentos a su respiración, a sus ritmos, a sus silencios, a sus gestos, nos abrimos a un mundo muy rico, y ganamos también en conocimiento sobre nosotros mismos. En la Psicoterapia corporal y del Movimiento, hacemos la respiración visible. Abrimos un espacio a la expresión, y vamos integrando lo que va apareciendo en el proceso de terapia. Esto ayuda a la persona a tener un contacto más profundo con él/ella mismo/a y conocerse más, dando luz a esas partes que están más en la oscuridad y a las que les falta poner un poco de conciencia. Y de ésta forma,  se van formando una visión más completa de ellos/as mismos/as.

Cuanto más conocimiento…más amor….

La mirada de amor transformadora, que nos hace aceptarnos como somos y acogernos en nuestras heridas y en nuestros gozos. Esta mirada pone posibilidades donde antes había desesperanza, pone corazón donde antes había ira. Y pone un pensamiento claro y centrado en el presente, donde antes había sólo memorias perdidas.

 El paso siguiente y no menos importante,  es llevar  ésta toma de conciencia al día a día, a nuestros actos, para que puedan producirse cambios verdaderos y desarrollo en todos los aspectos de nuestra vida.

De ésta forma, se va reconstruyendo una nueva forma de mirar y de mirarse. Para  que así, podamos ir gozando de una vida más en paz y abierta al aquí y el ahora, más plena y viva y con más conciencia.

.Invito desde aquí, a la exploración de nuestros movimientos, nuestra danza, nuestra forma de caminar. A experimentar y escuchar nuestros silencios. Una invitación a movernos y dejarnos mover. Una invitación a bailar, la danza propia, genuina, natural y hermosa de cada uno/a, de dolor y de alegría, de lo que haya en nuestro interior.