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Danza Movimiento Terapia

Todos somos bailarines/as : Poniendo luz sobre la Danza Movimiento Psicoterapia

«Si eres cuerpo vivo nadie puede decirte cómo has de sentir el mundo, y nadie puede decirte cómo es la verdad, pues tu mismo lo sentirás. El cuerpo no miente» S. Kelleman

Cuando vamos a una sesión de Psicología, vamos con todo, con nuestro cuerpo, nuestras emociones y también con nuestros pensamientos.

¿Cómo es entonces que nos sentamos en una silla y sólo hablamos?

De alguna forma, debido a cultura, prejuicios, costumbres e ideas preconcebidas, lo que tiene que ver con el cuerpo o el movimiento, nos da cierto reparo, a veces miedo y otras veces vergüenza.

Probablemente nos sentimos más seguros usando sólo el lenguaje verbal. En mi opinión, esto es muy entendible, y además hay sesiones de Psicología en las que hablamos y soltamos y luego nos sentimos fenomenal y además son sesiones maravillosas, aunque sólo hayamos usado palabras.

Sin embargo somos cuerpo, y lo que somos está en él, nuestra historia de vida, nuestra forma de vivir, gustos, costumbres y vivencias están en él escrita. Nuestra forma de movernos y vivir nuestras vidas, ya sea en el trabajo, en casa, nuestros hobbies moldean el cuerpo.

Según ésto, en mi opinión, un proceso de Terapia Psicológica Integral, se vuelve mucho más rico y completo si incluye el aspecto corporal y el movimiento en sus bases, en sus técnicas y en su juicio clínico, ésto pasa por tener en cuenta todo lo que está vivo en la persona, expresándose en lo corporal, en los gestos, en el modo de moverse, en sus expresiones físicas como muestra de sus emociones y su forma de ser y de sentir.

Como dice Susan Kleiman, Danza Terapeuta americana, en uno de sus artículos sobre la Danza Terapia :

«Todos somos bailarines/as. Usamos el movimiento para expresar nuestro ser: nuestro enfado, dolor, rabia, deseos, alegría, confusión. Mucho antes que las palabras, entendemos el significado del movimiento»

Susan Kleiman (Ver artículo en Inglés)

En ésta pequeña reflexión, me gustaría definir lo que es la Psicoterapia Corporal, a través del Movimiento y la Danza y contar, de forma sintetizada lo que ocurre en una sesión, con el fin de acercarla más a las personas y dando a conocer sus fundamentos y esbozar algunas de sus características principales.

La Danza Movimiento Terapia, reconoce el movimiento del cuerpo como un instrumento implícito y expresivo de comunicación y expresión

DMT (Danza Movimiento Terapia) es un proceso relacional en el que las personas y el/la terapeuta participan en un proceso creativo empático que utiliza el movimiento corporal y la danza para ayudar a la integración de los aspectos emocionales, cognitivos, físicos, sociales y espirituales de uno mismo. La DMT se practica como terapia individual y grupal en entornos como la salud, la educación, los servicios sociales y en la práctica privada. (Para ampliar y conocer un poco más puedes visitar la página web de la Dance Movement Therapy Association en U.K. ) Nota: Página en Inglés

Cuando una persona acude a una sesión de Psicología, normalmente comienza hablando para exteriorizar y ponerle voz a sus asuntos y a las cosas que le inquietan o le producen malestar en ésos momentos de su vida. En la Psicoterapia corporal, añadimos el componente expresivo y corporal y le invitamos a que se lo deje sentir en el cuerpo: – por ejemplo, cómo está la respiración, el latido del corazón, si hay tensión o dolor en alguna parte y cualquier otra sensación corporal que vaya apareciendo – . A partir de ahí, pasamos a una segunda fase en la que podemos darle expresión con movimiento libre, natural, de lo que la persona vaya poco a poco notando y dejándose llevar por el impulso de su propia sensación y su cuerpo. Otras veces, nos quedamos en el darle el espacio y el tiempo para dejarse sentir lo que le esté pasando a nivel de sensaciones físicas y aumentando la conciencia corporal del momento, sin pasar al movimiento.

Esta experiencia, ya en sí misma, aporta mucha luz y expresión al conflicto o a la dificultad que el/la paciente trae a la consulta. La vivencia de por sí , alivia y es liberadora. Le damos poco a poco, y siempre desde el propio ritmo de la persona, voz corporal y expresión a lo que estaba dentro, y que de alguna forma creaba malestar. Así, empezamos a enlazar e integrar los pensamientos, con las sensaciones corporales y con la emoción, dándonos cuenta, de cómo éstas tres partes están conectadas y de que vivimos y respondemos al ambiente como un todo unido. Por ejemplo, – una sensación de carga en la espalda, manifestada como dolor o tensión, nos puede llevar a darnos cuenta de que estamos cogiendo un peso emocional, de alguien que no nos corresponde, o también podría ser una emoción que se ha quedado estancada en la espalda, que podría ser un miedo o culpa, hacia algún acontecimiento o hacia alguna persona en particular-. Todo está escrito en el cuerpo.

En una última parte de la sesión, se hace una recogida de lo que ha ocurrido. Esto puede ser con palabras, o con un dibujo a veces, de ésta forma se hace y se pone consciencia sobre lo que estaba más escondido y se va poco a poco integrando en el proceso terapeútico, enriqueciendo el autoconocimiento y la historia personal del /la paciente, también conociendo más de cómo su cuerpo reacciona con diferentes emociones. Esto es muy importante, ya que cuanto mayor conocimiento tenemos de nosotros mismos y de nuestras raíces, más podemos acercarnos al amor y a la aceptación de lo que somos.

» Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve…Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor…Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.
(Paracelso en «El Arte de Amar
«)

Como ya he expresado más arriba, la Psicoterapia corporal, nunca empuja, ni fuerza a moverse o a bailar. Siempre va en sintonía y compás con la necesidad de la persona. Hay sesiones en las que quizás, utilizamos solo las palabras, ¡muchas sesiones!, y en alguna ocasión volvemos a darle una invitación al cuerpo y al movimiento a expresarse y aportar luz sobre un tema específico y/o liberar una emoción. Todo ocurre de forma muy fluida y con un enfoque muy centrado en el/la paciente y sus necesidades.

Para ello, los profesionales que nos dedicamos a acompañar a las personas en éstos procesos, llevamos años de formación en Psicología y horas de entrenamiento personal en Terapia corporal y de la Danza, para que todo ocurra de forma segura y siempre apoyando el ritmo individual y genuino de cada persona.

Todos somos DANZANTES , creo de verdad y sostengo, que no hace falta tener experiencia concreta en ninguna disciplina, ni ser un bailarín/a maravilloso/a, para poder investigar y conocerse a través del cuerpo.

Abro los brazos en posición de conectar y estar abierta a los/las que estéis en deseo de empezar éste camino. Este sendero que es el re-descubrirse, encontrarse y conocerse y estar cada vez más en paz con lo que somos y podernos abrir a la vida que tenemos ante nosotros/as, sin luchar, con entrega y goce.

Una canción puede curar tu alma

Una canción puede sanar tu alma

La Música, ese placer innombrable que nos ampara siempre y nos conecta con nuestra parte más íntima.

Ilumina nuestras noches más oscuras y es cascabel en muestras celebraciones de vida.

La Música nos conecta con lo humano y con lo más vital.

En ésta pequeña reflexión me gustaría navegar por esos espacios en donde la Música entra y nos toca, de una u otra forma. Dónde y cuándo nos acompaña en el ciclo vital y principalmente, las veces, que puede tener un poder curativo y sanador.

La Música es consuelo. Cuántas veces nos hemos sentido desolados, con sensaciones de vacío y desconectados de lo demás y hemos podido encontrar esa pieza de música que nos ha traído sosiego. –La Música nos da un hogar, un lugar donde puedan las emociones estar y ser abrazadas y sentidas – . Nos conecta con nuestro interior. Claudio Naranjo, médico psiquiatra de Chile ha estado estudiando el poder curativo de la Música y la relaciona con el amor. En sus propias palabras «la Música es terapeútica porque es vehículo del amor…mientras escuchamos música estamos amando un poco más que en el silencio» VER VÍDEO

Un medio de conexión para compartir experiencias, cuando dos o más personas escuchan la misma canción, de alguna forma se sienten más unidas, y pueden participar de las emociones que ésta pieza les evoca.

Los sonidos también pueden ser nanas, mecen a los bebés y a los niño/as por la noche, cuando hay oscuridad y aparecen emociones de miedo o intranquilidad. Cuando cuesta rendirse al sueño, algunas tonadas calman la mente y el corazón y abrigan a los pequeños en sus camitas.

La Música es mensajera. Una melodía, o la letra de una tonada puede también llevar mensajes de una parte del mundo a otra, de una ventana a otra, de un corazón a otro corazón.

En éstas noches pasadas en las que hemos estado la mayoría confinados en casa y algunos muchos separados de nuestras personas más amadas, he recibido de forma diaria y virtual una canción de una persona muy especial, que a pesar de estar en distancia, mandaba un presente sonoro cargado de cuidado, de contacto y de amor. Esto para mi ha sido mi mejor compañía cada noche, un respiro y una parada en el corazón.

Pura Terapia. En mi experiencia como Psicóloga y Danza Terapeuta con personas que padecen y /o han padecido algún tipo de demencia y especialmente la Enfermedad de Alzheimer, la única estimulación que realmente les hacía conectarse con ellos mismos y rememorar partes de su vida donde hubo alegría y gozo, era la música. Una canción que ésa persona hubiera oído en algún momento de su vida, al ser escuchada de nuevo la re-conectaba y la hacía volver al aquí y ahora y conectarse de nuevo con el mundo. Hay muchos estudios que recogen éstos efectos cognitivos, emocionales y conductuales del escuchar música en éste tipo de enfermedad.

Musicoterapia en la enfermedad de Alzheimer: efectos cognitivos, psicológicos y conductuales (Leer)

Es también una invitación al BAILE y a la DANZA. Nos hace movernos, bailar, tocarnos, abrazarnos y dejarnos caer en otros brazos también. Nos. conecta con el cuerpo y su movimiento, El corazón, la sangre, los pulmones, el canto de un pájaro, el sonido de un río…son MÚSICA.

No olvidemos ésta fiel y cómplice compañía, y dejémonos abrazar y acoger por ella, que nos sirva en sus muchas funciones y nos de sostén siempre con su magia. La Música te puede cambiar el estado de ánimo, aprovechemos ésta herramienta, que en momentos en los que es más difícil gozar de estímulos exteriores y estamos más recogidos en la intimidad, siempre en casa podemos escucharla y nos puede hacer también viajar, dentro de ella.