Las mayores riquezas no se compran con dinero, se sienten en el corazón.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es pexels-artem-podrez-5942025-1-300x169.jpg
El TIEMPO, el presente, DISFRUTAR DE LO QUE SOMOS…no tiene precio..

«¿Que puede crecer sin lluvia? ¿que puede arder durante muchos años? Una piedra puede crecer sin lluvia, pero es el amor lo que puede arder durante muchos y largos años sin final» «Tumbalalaika», The Barry Sisters.

Quizás muchas veces en la vida, no nos paramos a apreciar lo que tenemos, cosas que no tienen valor económico, pero que nos llenan inmensamente,- como el amor de nuestros padres, los hijos, el contemplar la belleza de la Naturaleza o pararse a ver una puesta de sol entre otros-. Sin embargo gastamos mucho tiempo y esfuerzo en sentirnos desgraciados por no tener lo que deseamos, aquí y ahora. Nos podemos sentir a veces también frustrados, o víctimas quejosas, con la fantasía de que la vida nos trata mal y no lo merecemos.

Me gustaría invitar la próxima vez que nos sintamos de ésa forma a PARARNOS ,simplemente detenernos, RESPIRAR y NO HACER NADA. Escuchar el latido de nuestro corazón, la respiración y apreciar la VIDA que ya hay en nosotros SIN BUSCARLA.

En esos instantes, podríamos darnos cuenta de que mucho de lo que anhelamos ya lo tenemos, si SOMOS CAPACES DE APRECIAR LO QUE SÍ HAY, en vez de estar en busca de algo de lo que carecemos.

En circunstancias donde la vida nos pone al límite, en la enfermedad, en momentos importantes de decisiones, en las grandes pérdidas, la vida nos detiene y muchas personas son capaces de apreciar esta riqueza, que ya está disponible.

Es mi parecer, que el crecer y enriquecerse en el «SER», llenarnos por dentro de buenas intenciones, de bellos pensamientos, de cultura, de amistad y de amor, por ejemplo, nos hace más ricos que cualquier pertenencia material.

Además éstas cosas no sufren el paso del tiempo, ni se deterioran, al contrario se fortalecen. Y cuando haya más carencia en lo de fuera, siempre vamos a encontrar cobijo y abundancia INTERIOR, eso es algo que nadie nos puede arrebatar, y que como el amor es resistente a los años. También en momentos de dificultad en nuestro proceso vital, donde haya pérdidas, o las cosas que nos sustentan se tambaleen, cuando nos sintamos más tristes o desamparados, NUESTRO PODER INTERIOR, podría reconfortar, más que cualquier posesión material que tengamos, hayamos tenido o deseemos.

Pararnos y apreciar lo que ya poseemos, es un ejercicio, por tanto, pienso, muy enriquecedor y positivo, preventivo además para no caer en estados emocionales más depresivos o de desaliento. SI TE PARAS TE PUEDES VER y te pueden ver.

close