Gemma Sánchez-Castilla | Psicóloga

PSICOLOGÍA: Una ciencia ABIERTA, CÁLIDA y (muy) NECESARIA

Derribar tabúes y acercarse a ella con naturalidad y sencillez, una asignatura pendiente aún para mucho/as

Estamos viviendo momentos muy difíciles, donde realmente se nos pone a prueba nuestra paciencia, resistencia y nuestra capacidad también de ser creativos y resolver los conflictos con alegría y positividad.

En éstos tiempos de incertidumbre, donde también sentimos que la tierra tiembla bajo nuestros pies, aparecen también miedos muy enraizados en nuestra historia personal: miedo a enfermar, a morir, a quedarnos sin ingresos, a perder seres queridos, en definitiva se nos mueve nuestra base de seguridad.

Creo que es importante, pararse y darse cuenta de lo que nos está pasando, y ver que la mayoría de las veces estamos basando nuestro temor en cosas que nos han pasado anteriormente, por ejemplo en la infancia, y que se han quedado grabadas y tememos que vuelvan a pasar. Pararse a ver ésto, poner los pies sobre la tierra y confiar, puede ser bueno para perder estos temores y ganar en fuerza y confianza para afrontar los momentos difíciles. La Psicoterapia está a nuestra disposición, para apoyar éstos aspectos de nuestras vidas.

Atrevernos a mirar ésos miedos, con la ayuda de éste apoyo, con alguien que nos acompañe y nos alumbre, puede ayudar a sanar muchas heridas, y empezar a tomar contacto con nuestro ser más verdadero.

Contactar y sacar a la luz nuestra parte más sana, más auténtica y más fuerte, que nos ayude a mirar a las cosas con más optimismo y valentía, y ser capaces de ir poco a poco dejando atrás nuestros miedos, es entonces una de las labores principales de la Psicología .

Madurar, crecer, pasar a hacer de nosotros/as mismos un verdadero hogar, cálido y acogedor, para que cuando lleguen los momentos duros, seamos capaz de acogernos en una hoguera de calor y buenas intenciones.

Y por último CREER EN LA CAPACIDAD DE LA VIDA, para llevarnos a puerto seguro, confiar en la capacidad humana, que tenemos todos de sanar, y con más base real y más confianza en el devenir de la vida, ésto es desde mi punto de vista una de las bases fundamentales de la Psicología Humanista.

Es momento de sacar a la Psicología de los laboratorios, de los experimentos y de las élites.

Es una ciencia humana, muy necesaria, y que todos/as en algún momentos de nuestra vida, podemos necesitar.

Ir a ver a un Psicólogo/ a no es tener problemas o estar loco, es por el contrario estar muy cuerdo al querer hacer cambios en tu vida, para estar mejor y más felices, y hacer también más felices a los que nos rodean.

Invito con ésta reflexión, a romper cánones y prejuicios, y a darnos cuenta que nuestra mente y nuestro corazón también necesitan atención, y buscarla. COMO LAS PLANTAS QUE BUSCAN LA LUZ, nosotros necesitamos que nos miren con amor, que nos aporten luz en nuestro camino, que nos escuchen sin juicios, que nos confronten, que nos mimen, que nos atiendan Es hora de empezar a mirar a la PSICOLOGÍA CON OTROS OJOS, y ya estamos tardando.

Una canción puede curar tu alma

Una canción puede sanar tu alma

La Música, ese placer innombrable que nos ampara siempre y nos conecta con nuestra parte más íntima.

Ilumina nuestras noches más oscuras y es cascabel en muestras celebraciones de vida.

La Música nos conecta con lo humano y con lo más vital.

En ésta pequeña reflexión me gustaría navegar por esos espacios en donde la Música entra y nos toca, de una u otra forma. Dónde y cuándo nos acompaña en el ciclo vital y principalmente, las veces, que puede tener un poder curativo y sanador.

La Música es consuelo. Cuántas veces nos hemos sentido desolados, con sensaciones de vacío y desconectados de lo demás y hemos podido encontrar esa pieza de música que nos ha traído sosiego. –La Música nos da un hogar, un lugar donde puedan las emociones estar y ser abrazadas y sentidas – . Nos conecta con nuestro interior. Claudio Naranjo, médico psiquiatra de Chile ha estado estudiando el poder curativo de la Música y la relaciona con el amor. En sus propias palabras “la Música es terapeútica porque es vehículo del amor…mientras escuchamos música estamos amando un poco más que en el silencio” VER VÍDEO

Un medio de conexión para compartir experiencias, cuando dos o más personas escuchan la misma canción, de alguna forma se sienten más unidas, y pueden participar de las emociones que ésta pieza les evoca.

Los sonidos también pueden ser nanas, mecen a los bebés y a los niño/as por la noche, cuando hay oscuridad y aparecen emociones de miedo o intranquilidad. Cuando cuesta rendirse al sueño, algunas tonadas calman la mente y el corazón y abrigan a los pequeños en sus camitas.

La Música es mensajera. Una melodía, o la letra de una tonada puede también llevar mensajes de una parte del mundo a otra, de una ventana a otra, de un corazón a otro corazón.

En éstas noches pasadas en las que hemos estado la mayoría confinados en casa y algunos muchos separados de nuestras personas más amadas, he recibido de forma diaria y virtual una canción de una persona muy especial, que a pesar de estar en distancia, mandaba un presente sonoro cargado de cuidado, de contacto y de amor. Esto para mi ha sido mi mejor compañía cada noche, un respiro y una parada en el corazón.

Pura Terapia. En mi experiencia como Psicóloga y Danza Terapeuta con personas que padecen y /o han padecido algún tipo de demencia y especialmente la Enfermedad de Alzheimer, la única estimulación que realmente les hacía conectarse con ellos mismos y rememorar partes de su vida donde hubo alegría y gozo, era la música. Una canción que ésa persona hubiera oído en algún momento de su vida, al ser escuchada de nuevo la re-conectaba y la hacía volver al aquí y ahora y conectarse de nuevo con el mundo. Hay muchos estudios que recogen éstos efectos cognitivos, emocionales y conductuales del escuchar música en éste tipo de enfermedad.

Musicoterapia en la enfermedad de Alzheimer: efectos cognitivos, psicológicos y conductuales (Leer)

Es también una invitación al BAILE y a la DANZA. Nos hace movernos, bailar, tocarnos, abrazarnos y dejarnos caer en otros brazos también. Nos. conecta con el cuerpo y su movimiento, El corazón, la sangre, los pulmones, el canto de un pájaro, el sonido de un río…son MÚSICA.

No olvidemos ésta fiel y cómplice compañía, y dejémonos abrazar y acoger por ella, que nos sirva en sus muchas funciones y nos de sostén siempre con su magia. La Música te puede cambiar el estado de ánimo, aprovechemos ésta herramienta, que en momentos en los que es más difícil gozar de estímulos exteriores y estamos más recogidos en la intimidad, siempre en casa podemos escucharla y nos puede hacer también viajar, dentro de ella.