MEDITAR: Una Medicina al alcance de todos/as.

La Meditación hace milagros. «El no hacer nada», hace mucho bien. Cuantas veces llegamos a casa después de un día muy ajetreado, donde hemos gastado toda nuestra energía disponible, y nos sentimos agotados física y mentalmente. Otras ocasiones nos levantamos, después de una noche donde se ha hecho difícil conciliar el sueño, y sentimos la cabeza pesada y el pensamiento disperso. En cualquier momento, incluso cuando estamos con energía y tranquilos, es muy muy bueno, pararse y dedicar un tiempo a meditar.

La meditación es sencilla, no requiere un gran entrenamiento y es algo que todos/as podemos hacer. Se necesita exclusivamente el retirarse a un lugar donde haya silencio y tranquilidad, y el concederse unos minutos para estar en quietud . Lo esencial es ir tomando contacto con nuestra RESPIRACIÓN y acompañarla, escuchar como entra y sale el aire de nuestro cuerpo, y nada más.

Podemos quizás poner algo de música suave y estar sentados de forma relajada, con la espalda recta, ya sea en el suelo con unos cojines, o en una silla. Simplemente 15 o 20 minutos al día hacen maravillas a nuestro cerebro, y a nuestro corazón, a nuestro ser, en completo.

Hay mucho escrito sobre los beneficios de la Meditación, y yo voy a nombrar aquí algunos de ellos en ésta reflexión, pero el más importante, a mi juicio, es la calma mental. La Dra. Nazareth Castellanos, experta en Neurociencia, explica de forma muy clara los mecanismos por los cuales la mente se apacigua, cuando meditamos: https://www.youtube.com/watch?v=ZgafJCCFct8

Los principales efectos de la Meditación serían, a mi modo de ver, los siguientes:

Reduce el estrés y la ansiedad. A nivel orgánico, al meditar se reducen los niveles de cortisol, que es la hormona del estrés.

Mejora el bienestar emocional: Además de hacernos sentirnos mejor, contribuye a mejorar la autoestima y aumenta la sensación de autoestima.

Ayuda a la concentración.

Fomenta la conservación de la Memoria y reduce su pérdida.

Apoya y asiste en la Observación de nuestros pensamientos, ésto hace que nos conozcamos mejor y pueda ampararnos en el control de adicciones.

Mejora el sueño. Ayuda a no caer en la espiral de pensamientos que llevan al insomnio.

Fortalece la atención.

Estos efectos tienen todos una base científica y han sido probados en muchos estudios. Lo más importante es que el MEDITAR nos hace sentir más calmados y más en armonía con nosotros mismos y con el entorno. No hace falta nada, sólo PARARSE ESCUCHAR LA RESPIRACIÓN por un ratito.

Con éstas palabras, animo a introducir la Meditación en vuestras vidas, UNA MEDICINA AL ALCANCE DE TODOS.